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CONSTRUCCIÓN
ECOLÓGICA DE VIVIENDAS
Introducción:
Mucho
puede hablarse sobre la construcción de viviendas. Interesante seria
tener en cuenta la utilización de materiales ecológicos y
ayudar con ello a limpiar el medio ambiente.
Aquí
desarrollaremos una síntesis de algunas de las distintas técnicas y
posibilidades que bien podrían ser tomadas para comenzar a solucionar
problemas sociales, ya que si esto
se convirtiera en una política de Estado, con el mismo subsidio de los
planes sociales, se podría estimular un trabajo cuyo producto sería
para los propios interesados. Les permitiría construir sus casas y, a
la vez, limpiar el medio ambiente.
Las
distintas experiencias llevadas a cabo, nos indican y demuestran que se
pueden realizar viviendas confortables y realmente bellas, tanto en su
interior como en su aspecto exterior.
Mi
intención en desarrollar esta recopilación del tema, no es solamente
apoyar modestamente cada uno de los proyectos existentes, sino también,
ayudar a que día a día cada vez mas personas conozcan que existen
variantes para solucionar el problema de la vivienda en los países en vía
de desarrollo. Espero que pronto puedan ponerse en marcha y en forma
masiva, por iniciativa de las autoridades, proyectos y planes abocados a
utilizar estas técnicas para saldar un
desequilibrio que deja a muchas personas sin techo, o con uno tan
precario que sería imposible considerarlo parte de una vivienda.
Consideremos que:
Inglaterra
se convierte en el primer país de la Unión Europea en aceptar,
oficialmente, la edificación de casas ecológicas (conocidas como
Earthships) elaboradas a base de materiales de desecho reciclados:
botellas, latas de aluminio y cubiertas de automóviles, entre
otros.
Otro
tipo de viviendas ecológicas son las construidas con Cob (termino de
inglés antiguo que significa algo así como "masa de tierra
redondeada"), las que siguiendo algunas experiencias realizadas en
Inglaterra, aquí en Argentina, se están construyendo con esa técnica,
en dos lugares, uno de ellos es Gaia, una ecovilla, y la otra es Camino
al Sol, una fundación que se encuentra en González Catán en la
provincia de Buenos Aires.
También
existe un creativo proyecto argentino donde se construyen casas con
ladrillos hechos de papel reciclado. La tecnología fue desarrollada en
el Centro de la Vivienda Económica de la provincia de Córdoba, y el
resultado son casitas, de tres por seis metros, con estructura antisísmica.
La
estrella de estos sistemas constructivos es un proyecto que comenzó
como un ejercicio práctico, realizado por alumnos de una facultad, pero
terminó siendo una oportunidad de trabajo y de vida para una gran
cantidad de obreros. Se llamó ECOSOL y fue un proyecto de urbanización
ambiental y sustentable, realizado en la provincia de Salta, pensando en
una población de bajos recursos que vive en pueblos o zonas agrícolas.
La técnica utilizada fue con Adobe.
A
continuación, los distintos tipos de construcción de viviendas ecológicas,
incluyendo dos ejemplos a seguir, y luego, otras experiencias en España,
en los Países Bajos, en Uruguay y en Chile.
1.
CONSTRUIR
CON DESECHOS

Un
reciente diario Londinense publica que Inglaterra - Brighton y en Fife,
Escocia - se convierte en el primer país de la Unión Europea en
aceptar, oficialmente, la edificación de casas ecológicas elaboradas a
base de materiales de desecho (Basura ) conocidas como Earthships (en
ingles: "barco terrestre", "nave de tierra" o
simplemente: ecocasas), hechas completamente con material reciclado:
botellas, latas de aluminio y cubiertas de automóviles, entre otros. El
concepto de este tipo de vivienda parte de un espíritu de reciclaje
combinado con la utilización de energías renovables, con lo que se
pretende además de hacerlas muy económicas, darle una ayuda a
descontaminar y disminuir el impacto al medio ambiente y permitir su
integración poco contaminante al mismo.
El
"Earthship" es un modelo arquitectónico de vivienda autónoma
desarrollado desde hace más de treinta años a partir de los trabajos
originales del arquitecto estadounidense Michael Reynolds, basado
principalmente en cuatro elementos:
1.-
La orientación de la casa hacia el sur - válido para el hemisferio
norte y donde hay estaciones - en un diseño que permite una captación
óptima de la luz y el calor solar. Esta energía pasiva se consigue con
la construcción de muros en las caras Norte, Este y Oeste, y una cara
Sur totalmente abierta al exterior mediante cristales.
2.-
Utilización de cubiertas usadas de automóvil, colocadas en posición
horizontal, como si fueran grandes ladrillos, rellenas de tierra
compactada, para los muros cargueros de la casa, dando como resultado
una pared increíblemente estable, con los beneficios de la 'masa térmica'
que permite mantener dentro de la vivienda una temperatura media
constante de entre 15 y 20 grados centígrados. Se trata del principio
por el cual el calor se traslada de las áreas cálidas a las frías de
manera que son frescas durante el día y cálidas a la noche. Para los
muros divisorios interiores se utilizan latas y botellas
3.-
Utilización de energías poco contaminantes, como la solar y del viento
para el consumo doméstico, que además de ser baratas y
"limpias" hacen posible la construcción del earthship en
cualquier lugar por su independencia de las redes de abastecimiento
habituales. 4.- Instalación de sistemas de captación y almacenamiento
de agua, así como el tratamiento de aguas residuales reutilizables
gracias a un sistema de filtros y drenajes lo cual minimiza y mejora el
consumo.
Un
aspecto bien importante es que éste tipo de construcción utiliza
alrededor del 10 % de la energía que normalmente demanda la construcción
de una vivienda, si tenemos en cuenta la empleada en cada uno de los
procesos de transformación de los materiales de construcción (
ejemplo: cemento, cerámicos, plásticos ... ) y la correspondiente a
calefacción, enfriamiento e iluminación de una vivienda. Valga la pena
recordar que en el mundo, el 50 por ciento de los gases que recalientan
la atmósfera son producidos por la industria de la construcción más
que por los aviones o los automóviles.
Lo
anterior, nos lleva a pensar en la "ventaja" que en éste
sentido los países en vías de desarrollo le llevamos al viejo
continente; en nuestro caso las viviendas recicladas son el "pan de
cada día", hace muchos años y sin licencia se construyen a diario
en nuestras ciudades conformando barrios de miseria e invasión, donde
palos, latas y cartones, entre otros, tienen una nueva oportunidad de
convertirse en una vivienda - nada digna - para tantas familias pobres y
sin techo, situación que puede revertirse si se tuviera en cuenta la
utilización de este sistema con el apoyo de los gobiernos de turno.
Para
finalizar, valga la pena recordar que en estos países tenemos a mano
recursos naturales abundantes, económicos, renovables como es la caña,
el quebracho, el eucaliptus, el pino, etc., con los cuales se
pueden elaborar viviendas muy bellas y económicas.
2.
CONSTRUIR CON COB
El
proyecto "Simplicidad Voluntaria", en el que se construye con
la técnica milenaria del Cob, nace de las ganas de volver a vivir más
simplemente, dice Marcelo Hernández, uno de los que está construyendo
su vivienda.
Marcelo
cuenta que actualmente tiene 31 años y dice: Hice una carrera
interesante, relacionada con la Informática pero me di cuenta que la
vida que tenía no me cerraba. Empecé trabajando en un banco, luego fui
cambiando de empresa, llegué a trabajar 16 horas por día, estaba atrás
del dinero, mi vida era frenética y estresante. Había perdido el
contacto con mis amigos, mi vida social había desaparecido, cada vez
tenía menos tiempo para estar con mi familia y tampoco me reía mucho.
Había
hecho todo lo que dicta esta sociedad, estudié, trabajé, compré, y
sin embargo no disfrutaba. Creo que el éxito en esta sociedad está
asociado al dinero, el prestigio a la acumulación de objetos.
Esto
generó que empiece a buscar una forma de vida distinta, para gastar
menos, para trabajar menos, para caminar más lentamente y volver a la
buena vida. Quería disfrutar de cosas auténticamente gratificantes
como estar más tiempo con mis seres queridos.
Como
parte importante del cambio de vida que estábamos por realizar, con mi
esposa, decidimos mudarnos al campo.
Lo
de construir la casa con “Cob”, fue algo natural, empezamos a
visitar proyectos de construcción “ecológica” y autosuficientes,
también tuvimos la posibilidad de viajar mucho por Europa, eligiendo
evitar las grandes ciudades como destino y prefiriendo algunos pueblos
menos habitados, emplazados en lugares más alejados, los que nos
hicieron ver y constatar que no hacen falta tantas cosas materiales para
ser feliz. La felicidad de aquellos campesinos nos impactó, ya que
lograban hacer una celebración de cada acto cotidiano. Yo y la mayoría
de nosotros no conocemos esa felicidad en nuestra vida urbana.
Pudimos
ver este tipo de construcción con Cob en Inglaterra, acá en el país
hay dos lugares en los que están construyendo con Cob, uno de ellos es
Gaia, una ecovilla, y la otra es Camino al Sol una fundación que se
encuentra en Gonzalez Catán en la provincia de Buenos Aires.
Cob
es un termino de inglés antiguo que significa algo así como "masa
de tierra redondeada".
Esta
es una técnica que se practicó por miles de años en climas lluviosos
y ventosos como en el Reino Unido hasta la aparición del ladrillo
cocido en el siglo XIX.
Básicamente
es la mezcla de tierra, arena, paja, y agua, que al unirlos y
pisotearlos se obtiene una masa cohesiva que se va colocando
directamente con las manos formando la pared. A medida que se seca se
pone duro como la roca. Luego es aconsejable dar un revoque para
emparejar imperfecciones agregando solamente un poco de estiércol de
caballo o savia de tuna a la misma mezcla más refinada. Finalmente se
puede pintar con cal u otras pinturas naturales al agua o dejarlo así.
No se deben utilizar pinturas impermeables al vapor de agua, ya que
tapan los poros. Estas paredes están vivas y son verdaderos secantes de
la humedad interior.
El
Cob dura por siglos y tiene la ventaja de ser un material muy sano que
respira, no tóxico, reciclable, que invita a la autoconstrucción y
promueve la creatividad porque además de ser barato está al alcance de
todos.
Nosotros
obtuvimos la tierra necesaria de la excavación de los cimientos, el
pasto lo cortamos del terreno con guadaña.
Soy
dibujante y me gusta mucho el diseño, también tuve la experiencia de
que mi padre se pasó construyendo la casa de mi infancia. Creo que una
casa debería poder hacerla cualquiera así como se hace un pan.
Además
a partir de lo visto en mis viajes – continuaba relatando Marcelo Hernández-,
empecé a investigar y preguntar sobre las características de este tipo
de construcción. Lo que noté es que no existe mucha bibliografía o
información fácilmente accesible sobre este tema, pareciera que
nuestra generación, que niega a la naturaleza, rompió también con la
construcción natural.
En
estos momentos, estamos construyendo la casa, es un proceso lento, las
paredes tienen 80 centímetros de espesor y la construcción es manual
parecida a la que realiza el hornero para construir su nido.
La
casa se encuentra cercana al pueblo de San Andrés de Giles (Provincia
de Buenos Aires), a 103 kilómetros al oeste de Capital Federal.
El
terreno es de 8 hectáreas y la casa, tiene 120 m2 con forma octogonal.
La tierra era utilizada para la agricultura y la ganadería
convencional.
El
mismo terreno nos guió sobre dónde debíamos plantar los árboles que
cuidaran nuestras espaldas de los fríos vientos invernales.
La
masa del cob retarda el cambio de temperatura entre el día y la noche.
Durante el invierno, las paredes de cob acumulan el calor del sol que
luego es liberado lentamente por la noche hacia el interior de la
vivienda. En verano, es al revés. La casa estará rodeada de plantas
trepadoras como parras que impiden el contacto con los rayos solares. En
la noche se abren las ventanas para dejar entrar el aire fresco y cuando
amanece se cierra todo para mantener esa temperatura agradable sin
necesidad de ningún equipo adicional.
Intentaremos
aprovechar los elementos que están a nuestra disposición en la
naturaleza, principalmente el sol. Por eso colocamos dos grandes
ventanas orientadas hacia la trayectoria solar invernal, de manera que
el sol ingrese y caliente la casa durante los meses fríos y oscuros
ahorrando mucho combustible para calefaccionar o iluminar.
La
parte sur de la casa es cerrada, para prevenir el ingreso de los vientos
fríos provenientes de ese punto cardinal.
La
casa es octogonal porque en toda la Pampa, el viento es un factor
condicionante. Cuando inicié la construcción del proyecto me instalé
solo en medio del campo con mi carpa y allí sufrí tormentas feroces,
esas experiencias me aclararon por qué muchos pueblos construían sus
chozas redondas, y confirmaron mi decisión de crear una casa que
tendiera hacia lo circular favoreciendo su aerodinámia.
El
techo tiene la forma de un paraguas que hace que la casa se comprima
contra el suelo cuando es azotada por vientos fuertes.
Primero
hicimos la excavación, después llenamos el hueco con concreto para
hacer un anillo donde se apoya la pared, esto se hizo para evitar que
los movimientos del suelo hagan que la pared se raje. Pusimos en cada
esquina un poste de eucaliptus para abulonar el techo, porque me daba
inseguridad apoyar directamente el techo sobre las paredes de Cob ya que
el cob no tiene gran adherencia con la madera. La base de la casa es una
de las pocas partes de la misma que está hecha con materiales
industriales. Es que tenemos el problema en esa zona que la napa freática
se encuentra muy alta en invierno, a aproximadamente 1,5 a 2 metros.
Las
paredes de Cob llegarán hasta los 3,5 metros de altura y la punta del
techo se encuentra a una altura aproximada de 7 metros, también habrá
un entrepiso. El techo lo hicimos con madera de eucaliptos para los
tirantes, luego clavamos machimbre, una protección contra el agua que
protege la madera y en la ultima capa de contacto con el exterior
colocamos un colchón de paja que actúa como aislante.
Estamos
creando un sistema de canaleta y estanque para que las aguas grises
provenientes de la pileta de la cocina, del lavatorio del baño y de la
ducha, sean tratadas por plantas acuáticas que actúan como filtro
natural. Una vez limpia, el agua es conducida directamente a los
huertos. Estamos estudiando cuidadosamente la propuesta de la energía eólica.
Nuestro
proyecto pretende mezclar las cosas buenas de este sistema con los
conocimientos de las culturas que han existido por milenios. No decimos
que todo lo actual sea malo. La autosuficiencia representa nuestra idea
de dignidad, nosotros queremos llegar al grado más alto que podamos
poniendo a prueba nuestra imaginación, nuestra creatividad y la
capacidad de abrirnos a lo que nunca hicimos. Vamos con mucha humildad y
sabiendo que es imposible ser totalmente autosuficientes, todos
dependemos en alguna forma de los demás.
El
agua será extraída de la napa con un molino de viento y almacenada en
un tanque. El sanitario será seco, de los llamados “aboneros”. En
el inodoro se separa la materia fecal de la orina, la orina de una
persona puede generar hasta un kilogramo de nitrógeno por año.
Ese
nitrógeno diluido con agua (para bajar su acidez), lo utilizaremos para
fertilizar los árboles. Por el otro lado, la materia fecal irá hacia
un biodigestor que estamos pensando instalar. Además de la materia
fecal humana al biodigestor, llegará la materia fecal de un caballo que
es la mascota y ayuda para el transporte. Cabe mencionar que el
biodigestor permite generar gas a partir de cualquier tipo de materia
orgánica en descomposición.
La
casa también contará con un “electrodoméstico”, diseñado por
nosotros, que unifica estufa, horno, hornalla y suministro de agua
caliente y que funcionará quemando ramas, hojas o con el sol
independientemente. Es similar a las cocinas económicas que se usaban
en el campo pero a diferencia de éstas, la nuestra será de Cob, el
mismo material de las paredes.
Mientras
que cocinamos, horneamos, calefaccionamos y también calentamos el agua
del tanque que se encuentra en la chimenea, sino, el agua se calienta
igual porque este “aparato” está conectado a un colector externo
que se alimenta de energía solar gratuita que calienta el agua
constantemente, y evitamos quemar madera con el único propósito de
calentar agua, como se hace en los termotanques a leña que suelen
usarse en el campo.
Nosotros
empezamos esto como algo personal, pero poco a poco notamos que hay
mucha gente a la que le gustaría vivir de esta manera. Ya hay amigos y
conocidos que quieren probar como se viviría en un lugar así. Por eso,
nuestra intención es también acompañar a otros, compartiendo nuestra
experiencia.
Es
muy interesante que la técnica sea difundida para que la gente lo vea y
pueda participar en esto, ya que la idea de algo cambia después de la
vivencia. Cuando uno realiza la experiencia intervienen cosas que poco
tienen que ver con la razón. Yo empecé con el Cob buscando la proporción
exacta de la mezcla, haciendo un trabajo totalmente racional. Pero al
momento en que uno tiene entre las manos los componentes es como si
instintivamente supieras cuáles son las proporciones exactas.
Marcelo
Hernández continuaba diciendo que en las primeras fases de la
construcción, la gente que pasaba por allí comenzó a interesarse y
empezaron a ayudarlos de manera totalmente espontánea. A la par de ser
un estímulo para ellos, les pareció bueno darle la posibilidad a la
gente que se interesa voluntariamente por el proyecto, de que participen
en el mismo. Marcelo concluía: “No estamos proponiendo un modelo de
lo que es ser simple, cada uno debe descubrir su propia senda hacia la
simplicidad”.
3.
CONSTRUIR CON PAPEL

Creativo
proyecto argentino. Construyen casas con ladrillos hechos de papel
reciclado.
La
tecnología fue desarrollada en el Centro de la Vivienda Económica, de
Córdoba.
Cada
año se casan en la Argentina unas 150.000 parejas. Sin embargo, se
construyen sólo alrededor de 50.000 viviendas.
He
aquí la contundencia de los números: no es necesario haber aprobado
cursos de matemática avanzada para comprender que en este rubro existe
un desequilibrio que deja a muchas personas sin techo, o con uno tan
precario que sería imposible considerarlo parte de una vivienda.
Los
estudios disponibles indican que el país tiene una deuda habitacional
de alrededor de tres millones de unidades. Del total, la mitad podría
obtenerse mejorando las actuales, y la otra mitad habría que
construirla.
El
Centro de la Vivienda Económica (CEVE), de Córdoba, desarrolló una
tecnología que no sólo permitiría saldar estas cuentas pendientes,
sino también cuidar el medio ambiente: lograron fabricar ladrillos y
paneles... de papel.
El
proyecto, que recibió apoyo de la agencia alemana GTZ, el Servicio
Habitacional y de Acción Social de la provincia mediterránea y la fábrica
Arcor, comenzó hace alrededor de un año, dentro de un programa
integral de generación de "pequeñas unidades de producción"
o "fábricas populares de vivienda".
Con
esta nueva estrategia pueden lograrse varios objetivos simultáneos. Por
un lado, la organización de unidades productivas en zonas marginales o
de escasísimos recursos por medio del aprendizaje y la aplicación de
tecnologías "apropiadas y apropiables". Por el otro, ofrecería
una vía para la generación de empleo.
Es
perfectamente factible, técnicos de organizaciones públicas y no
gubernamentales convenientemente capacitados y entrenados podrían
llevarlo adelante."
En
el CEVE, es un grupo experimentado que ya cumplió cuatro décadas,
trabajan alrededor de 50 personas, entre investigadores, técnicos y
empleados administrativos. Las estrategias que propone no solamente
contemplan la "autoconstrucción asistida", sino también la
fabricación de partes con nuevos materiales.
Se
trata de un grupo tecnológico de prestigio y copiosa experiencia en el
tema: les pertenece la autoría de iniciativas similares -aunque con
otra tecnología- para el Plan del Litoral (400 viviendas), la
municipalidad de Rafaela (300), Río Cuarto (168).
En
Montevideo, Fortaleza y Brasilia también se construyeron varios miles
de unidades con desarrollos comparables.
Como
suele suceder, la idea de transformar papel que de otro modo iría a
parar a la basura -una tonelada de envoltorios mal impresos- surgió de
la necesidad: "Es tanta la gente que vive en condiciones misérrimas
y tal la urgencia de que participe, que ya no basta con comprar
materiales tradicionales y organizarlos en forma no tradicional, como
hacíamos hasta ahora. Además, de esta forma, podemos reciclar la
basura, con todas las connotaciones que esto tiene en relación con el
cuidado del medio ambiente”.
Así,
en su laboratorio de una hectárea, los tecnólogos del CEVE
desarrollaron ladrillos, bloques y placas utilizando materia prima como
cáscara de maní o papel. "Córdoba es una de las regiones
maniceras más importantes del mundo. Muchos miles de toneladas van a la
basura. Normalmente esto se entierra y es un desastre ecológico.
Nosotros lo recuperamos y lo picamos. Luego, usamos distintos ligantes,
como cal, arena, y otros, en distintas proporciones."
Los
ladrillos y paneles así fabricados tienen varias características únicas.
En
primer lugar, son mucho más livianos que los materiales de rutina.
"Un bloque de cemento tradicional pesa 14 kilos; los de papel,
ocho. Un ladrillo normal pesa dos kilos; los que fabrica el CEVE, un
kilo cien. Sobre este material prende muy bien el cemento, porque es muy
rugoso. Y, además, como tiene mucho aire, funciona como una aislación
térmica muy efectiva."
Para
comprobar "en el terreno" las virtudes de este desarrollo, el
CEVE contrató a un grupo de jóvenes de entre 18 y 24 años (algunos
con hasta tres hijos) de un barrio precario cercano.
Los
voluntarios recibieron unos 200 pesos mensuales -por cuatro horas
diarias de trabajo- para que fabricaran su propios ladrillos y
construyeran sus propias casas.
El
resultado son casitas, de tres por seis metros, con estructura antisísmica.
Quienes participaron en la experiencia tienen ahora una pieza
perfectamente terminada y anhelan seguir trabajando en ese campo.
Reitero,
si esto se convirtiera en una política de Estado, con el mismo subsidio
del plan Jefes y Jefas de Hogar se podría estimular un trabajo cuyo
producto sería para los propios interesados. Les permitiría construir
sus casas y, a la vez, limpiar el medio ambiente. Así lo mostró la
experiencia de las fábricas populares que ofreció viviendas a medio
millón de personas en Chile. Eso se hizo con apoyo del gobierno de Frei.
4.
CONSTRUIR CON ADOBE

Alumnos
de las facultades de Arquitectura, Ingeniería y Trabajo Social de la
Universidad Católica de Salta, presentaron un proyecto que se pudo
llevar a cabo: la construcción de un barrio de 60 viviendas ecológicas,
en un valle cercano a la capital provincial, cuyas casas presentan
detalles muy interesantes. Se llamó ECOSOL y fue un proyecto de
urbanización ambiental y sustentable, pensando en una población de
bajos recursos que vive en pueblos o zonas agrícolas, que por la
terrible situación económica son susceptibles a la migración hacia
las grandes urbes, evitando la consecuente formación de cinturones
suburbanos donde los pobladores viven en estado de pobreza y
promiscuidad ocasionando una perdida de identidad cultural.
En
un esfuerzo conjunto del Gobierno de la Provincia de Salta, a través
del Instituto Provincial de Desarrollo Urbano y Vivienda y la
Universidad Católica de Salta; se hizo realidad ECOSOL en Rosario de
Lerma, provincia de Salta.
Este
barrio, fue ideado en un intento de preservar nuestra cultura,
introduciendo el concepto de vida ecológica en los pobladores, logrando
la autosuficiencia en las necesidades básicas y posible proyección
productiva; contrarrestando el grave problema de la desocupación o
subocupación, escasez de planes de viviendas acordes a las necesidades
de una zona rural, que han primado el aspecto económico dando como
resultado "viviendas económicas sin identidad" con un impacto
ambiental negativo y consumo de energías no renovables.
Las
viviendas tienen corriente eléctrica, sistemas de refrigeración y
calefacción, televisión, radio y heladera. Fueron construidas por sus
propietarios, sobre una superficie promedio de 120 metros cuadrados, con
materiales de calidad y de bajo costo (materiales de la región: adobe,
piedra, etc), capaces de soportar las inclemencias del clima.
El
proyecto comenzó como un ejercicio práctico, pero terminó siendo una
oportunidad de trabajo y de vida para una gran cantidad de obreros del
tabaco, quienes sólo tienen tres o cuatro meses de actividad en el año,
durante la cosecha.
Las
casas aprovechan la energía solar, captada por la colocación de
paneles especialmente diseñados para esa finalidad e instalados en los
techos.
Los
ladrillos fueron reemplazados por bloques de adobe; esto permitió
economizar y que las viviendas fueran más térmicas. Para evitar la
humedad que produce el barro, a la mezcla se le agregó una cierta
cantidad de cemento. También pusieron grandes lajas que absorben el
calor y lo reintegran a los ambientes, lo cual permite que no se usen
estufas durante el invierno.
Las
viviendas son ecológicas, también, porque permiten el aprovechamiento
de los residuos empleados como combustible para los hornos de barro. Por
otro lado, la basura orgánica es destinada como alimento para las
lombrices californianas, que son criadas para producir el abono compost,
que se usa allí y se comercializa.
El
proyecto, que produjo tan buenos resultados, pudo ponerse en práctica
gracias al esfuerzo de muchas familias, junto con la aplicación del
saber científico y técnico aportado por los grupos universitarios de
estas facultades salteñas. Una muestra más de cuánto se puede hacer
para revertir alternativas dificultosas.
Este
proyecto fue seleccionado por FLACAM para participar del Foro "La
Arquitectura del Ambiente" en el marco del XIX Congreso
Internacional de Arquitectos, UIA Barcelona 96, realizado en julio de
1996. fue presentado en el IV Congreso de la Unión Centro Andina de
Arquitectos Jujuy 1996. Participó, en el Concurso de Proyectos de
Extensión Universitario organizado por el Ministerio de Educación de
la Nación y el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, obteniendo la
calificación de Aprobado con financiamiento (abril 1997). Participó
del Concurso "Mejores Practicas" organizado por el Programa
Mejoramiento de Barrios y la Secretaria de Vivienda de la Nación,
siendo seleccionado en su categoría para promover como "mejor práctica".
Creo
que está todo dicho, solo falta el apoyo de las autoridades para
ponerlo en práctica en forma masiva.
5.
DOS EJEMPLOS A SEGUIR
a)
– Museo del reciclado de basura
En
el fondo del Museo de los Parques, en los bosques de Palermo, Buenos
Aires, funciona el Museo del Reciclado de Basura, otro ejemplo donde
desocupados, arquitectos y vecinos en general pueden aprender tecnologías
de la construcción con basura, una manera económica de enfrentar la
grave crisis y cuidar el medio ambiente. Con desechos fabrican tejas,
ladrillos, calefones, etc.
Se
busca orientar la labor de los recolectores hacia la manufactura de
materiales y sistemas constructivos como tejuelas de latas de aluminio;
membranas hidrófugas de envases de tetrabrik planchados; y estructuras
y envolventes de una casa, con placas de aglomerado ecológico (T-Plak),
muy resistente a la intemperie.
La
lista de inventos es larga, destacándose un tanque potabilizador de
agua extraída de la primera napa (con filtro de camalotes y arena, carbón
activado, hilos de plata y trocitos de mármol); un colector solar (con
manguera de polipropileno negro enhebrada por envases de gaseosas de 2
litros); un termotanque (un bidón de 5 litros cubierto por telgopor y
forrado con envases de tetrabrick); y muros trombe, con botellas de
vidrio y agua coloreada, de cálido efecto. Inventos con ingenio y poco
dinero.
Este
lugar es la primera fábrica de arquitectura ecológica a cielo abierto,
creada en la ciudad, un microcosmos que sintetiza una realidad más
compleja", si nos refirimos también a la red comunitaria
proyectada por este mismo grupo, llamada Uthopos 2002, ganadora del
primer premio en el Congreso de la Unión Internacional de Arquitectos
Berlín-02.
Motivo
de estudio para los europeos, estas casas o earthships son soluciones
ingeniosas y económicas, que los deslumbra por su alto nivel de
desarrollo.
b)
– Botellas convertidas en ladrillos
Nacido
de un programa de la Facultad de Arquitectura de la UBA, el material
permite construir con productos de desecho, a muy bajo costo. La
producción la gestionan empresas sociales.
La
botella plástica de gaseosa y agua mineral, descartada en la bolsa de
residuos, puede convertirse en un material de construcción y cumplir,
en forma simultánea, varias misiones: originar materiales más baratos,
hechos con materia prima gratuita; eliminar desechos que contaminan el
medio ambiente; abrir una posibilidad laboral para quien ha aprendido a
elaborarlos y facilitar el acceso a la vivienda de muchas familias.
Todo
esto es posible si se articulan distintos factores, tal como lo propone
un programa de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de la
UBA, que impulsa la producción de materiales de construcción con
basura reciclada.
Un
grupo de ex desocupados y cartoneros fabrica tejas y losas reemplazando
la arena con envases de terafalato de polietileno, más conocido con la
sigla PET, en una planta de Esteban Echeverría; vecinos de la Villa
21-24, de Barracas, aprendieron a elaborar ladrillos ecológicos con
arcilla, sin necesidad de cocerlos en el horno; la municipalidad de
Villa Gesell se apresta a pavimentar trece cuadras utilizando bloque con
plástico reciclado.
El
PET molido reemplaza a la piedra y un 60 por ciento de la arena que se
utiliza en la confección de tejas, losas y paneles, lo que las hace más
térmicas y menos pesadas.
A
esas ventajas se agrega el menor costo, dado que se elaboran con un
material gratuito. Las placas para losas de techos cuestan siete pesos
el metro cuadrado, mientras que las tradicionales salen alrededor de 23
pesos.
Después
de clasificarlas por color, las botellas vacías son prensadas y
compactadas para llevarlas a un molino, que las transforma en un
material similar a la fécula de maíz.
Ese
elemento se mezcla con cemento, arena y un producto químico que
favorece la combinación, y al fraguar queda convertido en viguetas o
bloques aptos para levantar paredes, techos o pavimentos. Es un 50 por
ciento más liviano que los materiales tradicionales.
Otros
proyectos internacionales en construcción de viviendas ecológicas
Más
de 10.000 personas han participado durante su visita al recinto del
Forum en el Taller de Construcción con materiales reciclados y adobe,
en el que a lo largo de sus diez semanas de duración se han levantado
varias viviendas a partir de tierra y diversos desechos procedentes de
productos de consumo humano.
Latas
de cerveza, neumáticos, bidones de agua, mimbre y barro son los
materiales básicos con los que los visitantes han ido levantando de
forma conjunta las construcciones recicladas bajo la supervisión de un
equipo de talleristas formado por cuatro arquitectos especializados, 21
monitores y 40 cooperantes.
Mediante
la creación de un calendario sincronizado, se pudo establecer una
cadena de trabajo de los 150 visitantes diarios que en promedio han
pasado, por el taller, de forma que los participantes primero
pisaban el barro y daban forma a los ladrillos, para pasar después a
levantar los fabricados por otros visitantes en días anteriores y ya
secos.
En
el levantamiento de la construcción, de dos metros de altura por cuatro
de ancho aproximadamente, se invirtieron dos semanas y 28 toneladas de
arena y tierra con los que los participantes elaboraron los cerca de
1.000 ladrillos de adobe con los que está realizada la casa.
Aprovechar
neumáticos usados para la realización de muro de contención es el
punto de partida de otra de las viviendas.
"Sensibilizar
a la gente sobre el valor de las cosas y su posible reutilización"
y "recuperar una arquitectura tradicional olvidada" son dos de
los objetivos buscados con la organización del taller. Buen ejemplo
para imitar.
- Área
residencial ecológica Het Groene Dak, Utrecht (Países Bajos)
"Het
Groene Dak", en Utrecht, es un proyecto de construcción
residencial ecológica, subvencionado en su mayor parte. El
ayuntamiento, la asociación de vivienda y los vecinos cooperaron
intensamente en su desarrollo. Las viviendas están construidas
utilizando una gran variedad de materiales y procedimientos
ambientalmente aceptables y sostenibles.
Het
Groene Dak surgió de una iniciativa de la asociación de vecinos del
mismo nombre. Esta asociación se estableció en 1989 con la intención
de realizar un proyecto basado en los principios de construcción ecológica
y acceso a la vivienda para grupos con bajo nivel de ingreso. Por lo
tanto, la mayor parte del coste de construcción de las viviendas debía
incluirse en los presupuestos establecidos para vivienda subvencionada.
Los promotores fueron la asociación de vivienda y un contratista
(constructor). El proyecto se terminó en junio de 1993.
El
papel del municipio en este proyecto se limitó a aportar el suelo y la
subvención. La dirección estuvo a cargo de la asociación Het Groene
Dak y la provincia de Utrecht proporcionó financiación adicional.
- Proyecto
Hornero en el Uruguay
El
10 de marzo del 2002 un tornado originado en el departamento de San José,
en la localidad de Kiyú, se desplazó hacia el este pasando por el
departamento de Canelones (Joanicó, Progreso, San Jacinto) donde tomó
mayor intensidad, alcanzando una velocidad de 240 Km. por hora y dejando
a pequeños granjeros a la deriva. Aproximadamente 1500 productores
vieron devastadas sus viviendas y establecimientos productivos.
Es
así como nace el Proyecto Hornero. El grupo comenzó a trabajar en mayo
del 2002 buscando una respuesta para la reconstrucción de la casa de
los estudiantes en el Centro Regional Sur, que luego apostó también a
la reconstrucción de las viviendas e instalaciones productivas de la
zona afectada. Surgió la inquietud de experimentar técnicas
constructivas alternativas, con materiales económicos y tecnologías fácilmente
apropiables, siguiendo el espíritu del CRS.
El
grupo se plantea la posibilidad de investigar y construir en tierra, y
realizar el ensayo de diferentes manejos eficientes de la energía en el
funcionamiento de la construcción.
En
la llamada Vivienda Rodríguez, en Villa García, Montevideo, se
construyó una vivienda que consta de dos plantas, con un total de 120
m2 edificados. El sistema constructivo utilizado fue el de tierra
alivianada. Toda la obra se realizó en el lugar, con arcilla y cañas
para el cielorraso extraída del mismo terreno, sin técnicas de
prefabricación.
Sobre
una platea de hormigón se realizó un murete perimetral destinado a
aislar los muros de barro de la humedad del suelo y de la lluvia. Sobre
él se asentó la estructura de madera compuesta por pilares, pies
derechos y vigas. Los muros de 20 cm de espesor, se realizaron llenando
encofrados de madera con una mezcla de paja de trigo y arcilla. Los
techos, livianos, se aislaron con la misma mezcla, colocada entre el
lambriz de madera y el techo de teja metálica. El diseño de la
vivienda busca aprovechar al máximo la energía solar pasiva, abriendo
la vivienda hacia el norte y cerrándola hacia el sur.
En
la casa Casa Heiner Peters, en Wayra, Montevideo, además
de presentar el uso de bloques de tierra alivianada y estructura de
madera, incluye un tratamiento para las aguas sanitarias alternativo en
base a elementos vegetales.

- Ecopueblo
Pualafquen en Chile
En
Chile, cuando iniciaban este proyecto, se contactaron con una eminencia
en construcción ecológica: Rob Roy, director de la Earthwood Building
School en Nueva York. La simpatía mutua fue tan grande que pocos meses
después Rob fue a Chile a visitarlos en el valle y juntos
hicieron el primer taller en construcción ecológica "cordwood"
en Chile. Organizado en conjunto con la Acción Social del Obispado de
Temuco, se certificaron los primeros maestros carpinteros chilenos en
este arte fina de la construcción. Fue un taller inolvidable,
recibiendo los aprendices durante tres días un sinfín de información
valiosísima de parte de una autoridad en construcción ecológica de
los Estados Unidos y tal vez a nivel mundial, dándole a todos los partícipes
un nuevo enfoque en construcción ecológica.
"Cordwood"
es el método ideal de construcción en el ecopueblo: Albañilería con
leños. No es una idea nueva, en Francia hay casas con una edad de
cuatro cientos años. Las paredes de treinta centímetros de espesor
tienen una excelente aislación y son de larga duración.
En
este caso, el propietario de la vivienda es el que decide el estilo de
construcción en su parcela. A continuación, tan solo le presentaremos
aquí una de las tantas posibilidades de una construcción hermosa, económica
y duradera para zonas donde los leños están al alcance de la mano.

Procedimiento
de construcción:
Se
colocan dos líneas de mortero con 10 centímetros de espacio
entremedio, se rellena con aserrín y cal, y se coloca la primera hilera
de leños en el mortero fresco.
Luego
se coloca una nueva hilera de mortero sobre los leños, se rellena el
espacio entre leños y el interior, con aserrín y cal nuevamente. Se
repite la operación y de esa manera la pared va creciendo de a poco.
La
ventaja de este sistema es la aislación que produce la separación del
mortero externo e interno, logrando una pared sándwich que protege
tanto contra el frío, como contra el calor.
Conclusiones
sobre construcción de viviendas ecológicas
Comencé
diciendo que mucho puede hablarse sobre la construcción de viviendas y
que interesante seria tener en cuenta la utilización de
materiales ecológicos y ayudar con ello a limpiar el medio ambiente.
Si
a todo lo arriba desarrollado le sumamos que existen otras técnicas
constructivas y otros proyectos que no he considerado, las preguntas son
evidentes:
¿Por
qué no se utilizan a gran escala, en forma individual, o en una
combinación de las distintas técnicas, o en combinación con sistemas
tradicionales?.............
¿Tal
vez porque no existe la voluntad política de las autoridades
municipales, provinciales y nacionales? .............
¿No
deben, las autoridades, solucionar un desequilibrio que deja a muchas
personas sin techo, y garantizar el derecho a tener un techo propio,
facilitando los medios? .............
¿Será
que la utilización de estos sistemas no dejan demasiado margen a la
especulación?.....
No
creo que la gente no tenga demasiado interés en participar con sus
manos en un proyecto que estimule un trabajo cuyo producto sería para
los propios interesados. Vimos en los distintos proyectos, como
participaron con entusiasmo y empeño.
Tampoco
creo que falten profesionales que colaboren y apoyen a un proyecto
masivo de este tipo. También vimos activa participación profesional.
Si
es por el aporte económico, repito lo dicho al principio: “Si esto se
convirtiera en una política de Estado”, con el mismo subsidio de los
planes sociales, se puede llevar a cabo un gran proyecto nacional. Pero
claro, reitero que no quedaría margen para la especulación política,
ya que no quedaría olvidado ningún vuelto en bolsillos acostumbrados a
recaudar quitando para si mismo, lo que le pertenece por derecho a los
necesitados.
El
ejemplo mas claro de viabilidad de un proyecto creíble y honesto, es el
proyecto Ecosol, donde a través del Instituto Provincial de Desarrollo
Urbano y Vivienda de la Provincia de Salta y la Universidad Católica de
Salta, hicieron realidad 60 viviendas para quienes realmente las
necesitan.
Espero
que pronto se pueda convertir en realidad, por iniciativa de las
autoridades, la construcción masiva de viviendas ecológicas en los países
en vía de desarrollo.
Por
mi parte, seguiré con mi apoyo y colaboración para que cada día más
gente conozca que existen variantes para solucionar el problema de
la vivienda.
Oscar
Liberatore
Maestro
Mayor de Obras
oscarmen@elsitio.net
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